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13.7.20

Reseña: Edad oscura — Pierce Brown

EDAD OSCURA
PIERCE BROWN


RBA
Páginas: 921
Amanecer rojo #5
Traducción: Ana Isabel Sánchez



AVISO: SPOILERS DE LOS ANTERIORES

EHHH ¿QUÉ ES ESTO? ¡Madre mía! Entre Balada de pájaros cantores y serpientes y Edad Oscura, tengo emociones y fangirleo para todo el verano, y eso que no ha hecho más que empezar. 

Como ya sabéis si lleváis un tiempo por aquí, soy muy, muy fan de Pierce Brown: Amanecer rojo fue un libro que me gustó mucho, pero es que con su secuela, Hijo Dorado, quedé totalmente fascinada, y desde entonces, solamente ha ido a mejor: una saga perfecta, sin defectos, hecha para el sufrimiento y totalmente épica. 

Tras la primera trilogía, se publicó Oro y ceniza, situada diez años después de los acontecimientos de Mañana azul, con la República instaurada y pensando que la Sociedad había caído, tras una dura lucha por conseguir la igualdad entre los colores. Pero claro, no podía ser tan "fácil", de ahí que en Oro y ceniza nos rompieran el corazón: vuelve la guerra, masacran campos de refugiados, y, para rematar, secuestran al hijo de Darrow y a la hija de Sevro. ¡BAM! ¿Pensábamos que no podríamos sufrir más de lo que ya lo hicimos en esa novela? Ay, pero qué equivocados estábamos. 

Un nuevo mundo nació hace diez años, tras la revolución que encabezó Darrow. Ahora, tiene que volver a tomar las armas en Mercurio y enfrentarse a una guerra para la que no está preparado y en la que su enemigo le sobrepasa en todos los sentidos, lo que le obligará a tomar decisiones que dejarán un reguero de muerte tras él. Por su parte, Lisandro au Lune, el heredero del antiguo régimen, está dispuesto  a unirse con las traicioneras familias doradas para acabar con la República y con Darrow. Todo eso mientras Liria, la superviviente a la Mano Roja, se ve empujada a forjar una alianza con quien menos lo esperaba para escapar de la muerte, y Efraín, junto con Pax y Electra, forja una ¿alianza? con los obsidianos, para que estos recuperen la libertad que tanto tiempo les ha sido negada.

No estoy bien. He dejado pasar un par de días antes de escribir la reseña y realmente creo que sigo sin estar preparada, sin haber asimilado todo lo que ha ocurrido, y con toda la pena y el sufrimiento rondándome como una nube negra, pero es hora de ponerme los pantalones de niña grande, y escribir este post. 

Lo admito, a pesar de haber releído hace poco Oro y ceniza, durante las primeras cien páginas estuve algo perdida: no hay introducción, entramos en materia de golpe, con capítulos llenos de acción y estrategia; me imagino que si estáis aquí, estáis acostumbrados al resto de novelas de la saga, pero, por si acaso: no es un libro ligero. Es densito, e incluso disfrutándolo tantísimo como lo he hecho yo, no he sido capaz de leer más de 100/150 páginas al día de lo intenso y cargadito que estaba siendo. Real que tenía que parar porque se me saturaba la cabeza de tanta información. Pero, a ver, tampoco quiero desanimaros, nada más lejos, merece muchísimo la pena, y no podría ser más emocionante y épico, eso desde luego. 

Muchos personajes, muchos puntos de vista, muchas historias que avanzan en paralelo, y todas llenas de miseria, de muerte, de ilusión, y de esperanza. Mientras Virginia intenta convencer a Marte, y al resto de políticos, para que envíen fuerzas a Mercurio que puedan ayudar en la lucha de Darrow, las traiciones se tejen en las sombras; luego, tenemos la horrible guerra en la que se encuentra Darrow; la maravillosa y peculiar pareja que forman Liria y Volga; y, por último, Efraín, quien, gracias a la compañía de Pax y Electra, a quienes, no se nos olvide, había secuestrado, buscará su oportunidad de redimirse. 

Ha sido horrible coger cariño a tantos personajes, ver sus respectivas evoluciones, porque es que todos son infinitamente reales, con virtudes y defectos, con ilusiones y miedos, y con maldad, también, todos muy grises, y fascinantes. He sufrido, he pasado miedo en cada capítulo, pues incluso en los que son relativamente tranquilos no puedes dejar de pensar en que es posible que todo se tuerza rápidamente. Y, claro, así ha sido. Me ha dolido mucho tener que decir adiós a personajes a los que quería, y he odiado a otros por acciones que no esperaba que realizaran. Y, lo peor, es que en ocasiones puedes comprender sus motivaciones. 

Bueno, bueno, ¡y hablemos de los giros argumentales! ¿Cómo puede ser tan brillante Pierce Brown? No me lo explico, cuando parece que la historia va a tirar por un lado, de repente, ¡ocurre lo que menos te esperas! Aparece un personaje que no debería estar ahí, alguien muere, alguien aprovecha para convertirse en héroe... ¡es todo simplemente brutal!

¿Y el desenlace? ¿Hola? ¿Se puede sufrir más? Sigo en shock, y no creo que pueda superarlo hasta que se publique la continuación y todo acabe en un final feliz que no creo que tenga. Llorando. 

En definitiva, Edad oscura ha sido una increíble y maravillosa, a la par que cruel y dolorosa, continuación que ha sabido estar a la altura de Oro y ceniza y del resto de la saga. Una vez más, me quito el sombrero ante esta brillante historia, aunque me siento traicionada por todo lo que me ha hecho sufrir. 

28.12.18

Reseña: Oro y ceniza — Pierce Brown

ORO Y CENIZA
PIERCE BROWN



Molino
Páginas: 720
Amanecer rojo #4




AVISO: SPOILERS DE LOS ANTERIORES


¡Gritando estoy! Si lleváis un tiempo por estos lares, es probable que recordéis lo muchísimo, pero muchísimo que flipé y aluciné con la trilogía de Amanecer rojo, una historia épica de ciencia ficción que he recomendado una y mil veces, ¿cómo no emocionarme entonces al poder leer un libro más? Y es que, aunque podría haber quedado perfectamente en trilogía, ahora ha pasado a ser una saga y *guau*

En fin, es sorprendente que después de lo relativamente bien y cerrado y feliz que terminó todo en Mañana azul, todo se haya vuelto a cubrir de mierd* tan rápidamente. El drama, amigos. Y la emoción. Y los feels. Todo demasiado junto. 

Darrow nació rojo y se volvió dorado. Consiguió acabar con un gobierno opresivo, se hizo un héroe y forjó la república. Pero, ahora, su luz parece estar apagándose, la estela del Segador no brilla con tanta fuerza como al principio y nuevos y viejos enemigos aparecen en el horizonte, por eso mismo deberá embarcarse en una peligrosa misión para defender todo por lo que ha luchado. En otros confines del universo, otras tres vidas pueden cambiar su curso: una joven roja que escapa para salvar su vida, un exsoldado convertido en ladronzuelo, y Lisandro au Lune, el heredero del antiguo régimen. Darrow destruyó un imperio, pero aún está por ver lo que surgirá de sus cenizas. 

Uf, antes que nada, tengo que decir que reencontrarme con los personajes ha sido precioso. Y agridulce, también, no voy a mentir. Sus historias habían encontrado un desenlace "bueno" en mayor o menor medida, y ver cómo se desmorona de nuevo su mundo resulta descorazonador, como lo son siempre todas las guerras para sus soldados y para sus respectivas familias. Darrow, Mustang, Sevro -es mi personaje favorito, por favor, que no le pase nada nunca-, sus hijos, Casio... y nuevos personajes, como Lisandro au Lune, Efraín, y Lyria. Tramas nuevas que se enlazan con las antiguas para dejarnos sin aliento. 

En esta ocasión, nos encontramos con múltiples puntos de vista, y lo cierto es que durante los primeros capítulos resulta desconcertante, ya que las tramas de los nuevos personajes no parecen tener tanta importancia como las de aquellos que ya conocíamos, aunque he de reconocer que la historia de Lyria me atrapó desde el principio, por ejemplo, la de Efraín, no me enganchó hasta casi el final. Pero todo es relevante, en el telar de la prosa de Pierce Brown, cada hilo tiene un significado especial. Y cuando todo encuentra su lugar... madre mía, ¡todo se acaba derrumbando y rompiéndonos en mil pedazos!

Es una novela marcada por la desesperanza, por la rabia, la guerra, la ira y la venganza, los secretos, las intrigas y las mentiras, y está llena de momentos que nos dejarán sin aliento y con el corazón encogido por el miedo a tener que despedirnos de algún personaje al que, inevitablemente, habremos cogido cariño, y es que hasta "los malos" tienen una personalidad tan compleja que hasta se les puede querer. Maldito Pierce Brown y maldita sea su maravillosa forma de transmitirnos tanto dolor. 

¿Y el final? Desgarrador. Preparaos para sufrir. 

En definitiva, Oro y ceniza ha sido una vuelta a los infiernos, una vuelta al dolor del mundo que busca la paz y no la encuentra, una novela magnífica que nos prepara para una historia aún más épica que la que nos había traído la trilogía anterior. Miedo me da lo que se avecina.