19.7.26

Reseña: Lo que pasa en Ámsterdam — Rachel Lynn Solomon

LO QUE PASA EN ÁMSTERDAM
RACHEL LYNN SOLOMON



Titania

Páginas: 352
Autoconclusivo
Cubierta: Petra Braun
Traducción: Nieves Calvino Gutiérrez




¡Hola, hola!

Hoy toca un libro al que le tenía muchísimas ganas, porque solo he oído halagos hacia esta autora. Además, tenemos que sumarle que la cubierta es preciosa, y que me encantan los romances ambientados en ciudades europeas (fatiga de que todo sea en EEUU). 

Así, en cuanto tuve un ratito libre, quise intercalarlo con lecturas de fantasía y, aunque no llegó a ser todo lo que esperaba, estuvo muy entretenido y cuco. 

Dani escapa a Ámsterdam dejando todo atrás, después de enterarse de que su pareja la engañaba y que eso desembocara en su despido. Así, busca un nuevo comienzo pero pronto parece resultar un completo error, tanto a nivel laboral, habitacional y personal... hasta que se estrella en bicicleta contra Wouter, el atractivo estudiante de intercambio holandés que fue su primer amor y desapareció de su vida sin dar explicaciones. Él mismo se encuentra en una encrucijada también, y es que para heredar la preciosa casa familiar necesita casarse, y entre eso y que ella necesita un visado, a ambos les parece una buena idea embarcarse en esa boda pero ¿y si finalmente todo eso se convierte en un motivo para quedarse para siempre?

Pues... bien, la verdad es que bien, pero no mucho más. 

16.7.26

Reseña: La corte de la reina vampira — Katee Robert

LA CORTE DE LA REINA VAMPIRA
KATEE ROBERT



Match Stories
Páginas: 509
Bloodline Vampires #1-3
Traducción: Ana Robla Vicario
Cubierta: Hisae Ina



¡Hola, hola!

Hoy toca reencontrarme con una autora que, hasta ahora, habido sido siempre un acierto, con su saga de retellings de mitos griegos, con Dioses de neón, y sus secuelas; historias adictivas, con su toque picante pero también una trama de esas que te obligan a seguir leyendo y leyendo. 

Bueno, pues en esta ocasión, imaginé que sería similar, solo que con vampiros, y algo más picante, por lo que había leído; encima, ¡le sumamos una edición preciosa con cubierta reversible! Sin embargo... no ha sido lo que esperaba, ni de lejos.

Mina, mitad humana, mitad vampira, se ha visto obligada por su padre a entregarse al oscuro, peligroso y atractivo vampiro Malachi, volviéndose una pieza clave en su estrategia política. La reputación de Malachi lo precede: oscuros pecados y un gran poder, pero pronto Mina se da cuenta de que no es el monstruo que imaginaba, y pronto caen en una espiral de placer, poder y secretos, acompañados de otros dos amigos de lo más cercanos. Así, rodeada de tres hombres, para los que se convierte en el centro del mundo, Mina buscará la fuerza para enfrentarse a su padre y reclamar la corona que le pertenece. 

Desde luego que este libro se merece un premio, y es que hacía años que no leía una historia tan mala. Verdaderamente fascinante, pero para mal, claro. 

Es básicamente porno, porno y porno: escenas sexuales cada dos por tres, sin tener ningún sentido, ni un hilo conductor que lleve de una a otra; diría que hasta la tercera parte del libro no encontramos algo de trama, que recuerda un tanto a Amanecer parte I. Escenas sexuales y mucho sexuales y muy sexuales, pero ¿eróticas? diría que no, de vez en cuando con un consentimiento un tanto confuso, y muy sangrientas. 

No tengo mucho más que decir más allá de que la edición es preciosa pero la historia, terrible. 

13.7.26

Reseña: Sucedió un domingo — Tracy Wolff

SUCEDIÓ UN DOMINGO
TRACY WOLFF



Planeta
Páginas: 576
Autoconclusivo
Traducción: Pura Lisart
Cubierta: Marcela Medeiros




Sí, sí, estoy segura de que la autora os suena, y es que es ni más ni menos que la escritora de la saga Crave, que ha sido un absoluto exitazo; pero resulta que antes se había dedicado a publicar historias románticas... y wow, no sabéis las ganas que tenía de leerla en este otro género, una vez más (es verdad que el otro es romantasy, pero al final tiene sus diferencias). 

En esta ocasión, además, parece ser que se trata de una historia ¿inspirada? en el romance de Taylor Swift con Travis Kelce, salvando las distancias, por supuesto, y aunque no soy yo especialmente fan suya, sí me daba curiosidad lo que podría salir de aquí. Y... bueno, pues un poquito sin más. 

Desde que, acompañando a su abuela a un concierto, Sly conoce a la cantante del momento, Sloane, queda absolutamente prendado; viendo más allá de los focos y de su lengua afilada, es capaz de ver a la chica que sufre, que lo mira como si fuese el último lugar seguro. Él, el chico de oro del fútbol americano, tiene una carrera que proteger pero lo único que quiere ahora mismo es a ella, pese a los rumores de una maldición según la cual, todos los hombres que la han querido han debido pagar un precio. No obstante, arriesgará todo lo que haga falta.

Se cumple mi máxima de que muy, muy poquitos libros románticos merecen tener más de 400 páginas, y es que... se me ha hecho largo, largo. 

Comienza bastante bien, y yo siempre abierta a disfrutar de un buen romance, y anda que no las gocé con su saga de Crave, pero... no sé qué le pasa con los que no son de fantasía, que no acaba de clavarlo.

En esta ocasión parecía que la historia entraba en bucle, se hacía pesada y muy manida, previsible y poco entretenida, pese a contar con un par de detalles que le dan un poco de vidilla, como el tema del acosador, pero... no llega a compensar tanta paja. ¿Y los personajes? Pues bastante topicazos, con poca chispa propia y compartida.
2,5