Autoconclusivo
Traducción: Nerea Gilabert Giménez
Cubierta: @lilithsaur
¿Me oís chillar? Buf, lo feliz que me hace haber descubierto a Ali Hazelwood y sus maravillosas historias, y el hecho de que esté publicando tanto... sus novelas son serotonina en vena. La hipótesis del amor, Novia... todas me encantan.
Es verdad que me chafó un poquito el hecho de que esta fuera una novela tan cortita (puede que me asustara al ver lo cortísima que es, acostumbrada a los tochos que suele darnos), porque aunque lo bueno, si breve, dos veces bueno... habría sido ideal que este tuviera al menos unas cien páginas más:
Viola es diseñadora de videojuegos y cuando se le presenta la oportunidad de adaptar su saga de libros favorita, no piensa dejar que nada se interponga en su camino, ni siquiera tener que compartir el proyecto con una empresa rival, donde trabaja Jesse... quien no la traga, y ha dejado muy claro a lo largo del tiempo que no quiere ni verla. Por si eso fuera poco, se ve envuelta en un retiro entre ambas empresas para fomentar el espíritu de equipo, en una casita en la nieve, lo que podría sonar ¿horrible? No obstante, pronto descubre que Jesse no es como ella pensaba.
Madre mía, es que no llega ni a 200 páginas, qué dolor de corazón. Que sí, que sí, me ha encantado igual, lo he devorado en una tarde tonta y me ha hecho chillar, reír y emocionarme, pero también es cierto que se ha quedado algo flojo si lo comparamos con los demás: no llega a profundizar apenas en las motivaciones de los personajes (más allá del amor de Viola por esos libros), ni tampoco en el tema de los videojuegos. Pero, claro, ¡es que siendo tan breve no da tiempo!



