TÍTERES DE LA MAGIA
IRIA G. PARENTE Y SELENE M. PASCUAL

Nocturna
Páginas: 518
Marabilia #2
Oh, por favor. Aquí tenéis uno de los libros que más esperaba de 2016 (y se ha hecho esperar, la verdad). Supongo que todos habréis oído hablar ya de Iria y Selene, así como de Alianzas y de Sueños de piedra, pero si sois nuevos en esto y no os suena ninguno de los nombres anteriores, dejadme que os diga algo: tenéis que leerlos y devorarlos. No os vais a arrepentir.
Por cierto, no es necesario que leáis Sueños de Piedra para poder leer Títeres de la magia, pero no os voy a engañar: tenéis que hacerlo porque es maravilloso y os estaríais perdiendo un mundo si no lo hicierais.
Desde pequeño, Clarence ha vivido en la Torre de Idyll, concentrado en sus libros y en la magia, y nunca ha tenido que abandonar sus muros. Por su parte, Hazan, después de la gran aventura que vivió, empieza a cansarse de estar ahí encerrado, aunque sea algo que él mismo ha elegido. Entonces, llega a sus oídos la existencia de unos venenos letales que están empezando a comercializarse y para los que no son capaces de encontrar el antídoto, es por eso que tendrán que embarcarse en una aventura en la que podrían perderse a sí mismos.
No es algo que pueda negar: a pesar de que siempre intento refrenarme para no llevarme una decepción, las expectativas estaban ahí, y encima, por las nubes. Y tenía miedo. Pero no, está claro que Iria y Selene no decepcionan.
¿Qué tipo de pacto con el diablo han firmado estas mujeres para crear unos personajes tan maravillosos? Porque de verdad que esto no puede ser normal; después de Lynne y Arthmael en Sueños de Piedra me parecía difícil que hubiesen creado esas pedazo de personalidades, pero es que ahora ¡han vuelto a hacerlo! Ha sido fantástico reencontrarme con Hazan, pues aunque ya se había ganado un pedacito de mi corazón en SdP, me quedé con muchas ganas de conocerle más a fondo, y en cuanto a Clarence, no sabía muy bien qué esperar de este personaje, y aunque es verdad que tiene más problemas de los que pudiera parecer en un primer momento, creo que eso mismo ha hecho que le cogiese tanto cariño. Ninguno de los dos tiene nada que envidiar a los anteriores protagonistas, ambos tienen sus luces y sus sombras, que prefiero que vayáis descubriendo igual que hice yo, pero ya desde aquí os aviso de que os van a conquistar por lo adorables que son.Sin embargo, mi favorito es y será siempre Arthmael. Y, por supuesto, vuelven a aparecer Lynne y Arthmael, a los que ya echaba mucho de menos.
¿El argumento? Pues sí, claro que engancha desde el principio; no deja de haber un misterio que nos morimos por resolver, además de unos cuantos encontronazos en los que los personajes tendrán que luchar si quieren escapar de una pieza, pero, y sin desmerecer la trama, para mí es completamente secundaria, pues toda la importancia está en los personajes -me da la sensación de que me repito pero no puedo dejar de recalcarlo-.
Por último, me gustaría destacar la importancia del amor en Títeres de la magia, pues puede que no sea el tipo de relación que nos encontremos en la mayoría de los libros, pero me gustaría decir que me encanta -ME ENCANTA- cómo lo han tratado, sin hacerlo ver como algo diferente y contribuyendo así en gran medida a la normalización. El amor siempre es amor sin importar quién lo sienta.
En fin, que no es mi intención poneros un cuchillo al cuello ni amenazaros para que lo leáis, pero de verdad, de verdad que creo que deberíais darle una oportunidad si aún no se os ha ocurrido hacerlo -sé que a muchos el hecho de que este libro haya sido un boom os echa para atrás, cosa que no acabo de entender del todo-, porque ha sido una de mis mejores lecturas del año y me gustaría compartir todo lo que me ha hecho sentir con vosotros.


