Vale, lo sé, lo sé, he estado subiendo pocas reseñas de series. ¡Pero no he tenido tiempo de verlas! Estoy intentando retomar mi época de maratones para ponerme al día porque este otoño vienen grandes estrenos. Así que, mientras tanto hoy os comento la serie que viene en el título.
A ver, después de la cuarta temporada los originales tenían demasiado protagonismo y CV trata sobre Elena, así que como Klaus estaba acaparando las tramas decidieron crearle un propio show. De este modo tenían el público de Crónicas Vampíricas que lo iba a ver (al menos los fans de Klaus y los demás para ver qué tal) y un nuevo público adulto, pues Los originales trata temas más maduros.
¿Hay que ver Crónicas Vampíricas para ver The originals? No.
Después de haber
Hayley, por ejemplo, era un personaje que en Crónicas Vampíricas odiaba; pero aquí me convenció su actuación y fue casi uno de los mejores personajes. Por supuesto, si tengo que decir quien fue el mejor personaje tendría que decir Klaus porque... es Klaus. Pero Elijah y Rebekah hacen un papel increíble.
La trama al principio es un poco boba pero llegados casi a la mitad la cosa se va complicando y empiezan a... hurgar en la mierda, vamos. Nos van contando cosas de su pasado y no reaccionan como gente pasiva. Aquí hay peleas todos los días.
Acabé muy contenta con la serie —Bueno, contenta no, porque lloré un poquillo— y creo que fue por varias cosas que tuvo y que no me esperaba que me gustaran tanto.
Por ejemplo, yo pensaba que todo iba a girar en torno a Klaus y no es así. Es decir, es el protagonista y se nota pero hay capítulos —muchos capítulos— en los que tiene más importancia otro personaje porque su trama lo pide y son capítulos geniales. La trama va dando protagonismo a todos. Esto es algo que agradezco mucho porque no soporto que las series giren en torno a un personaje.
Por otro lado, ¡no hay instituto! Bieeeen. Las series de instituto me gustan pero cuando solo van para asistir a fiestas o colaborar en el proceso, no. Esto me pasaba con Crónicas Vampíricas muchísimo y es que oh, casualidad siempre había una fiesta en el instituto. Siempre.
En Los originales no hay un malo y un bueno. Lo genial de poner a Klaus como principal es que es "malo" así que su enemigo no va a ser malo. Quiero decir, no todo es blanco y negro, podemos ver los matices de los personajes. Hacen cosas bien, hacen cosas mal pero no hay héroes y villanos. A excepción de dos que saldrán en la segunda temporada. A esos ni agua.
No sé qué más os puedo decir para convenceros de que es una serie que merece mucho la pena. Yo ya estoy muerta de ganas de que estrenen la segunda temporada pues, como era de esperar, se ha quedado muy interesante.
