LA JUGADA FINAL
JENNIFER LYNN BARNES
Una herencia en juego #3
Traducción: Martina Garcia Serra
Cubierta: Karina Granda
AVISO: SPOILERS DE LOS ANTERIORES
Madre mía, con las ganas que le tenía a este cierre de la historia, admito que he estado postergando la lectura porque... tenía miedo de que no estuviera a la altura de lo alucinantes y adictivos que habían sido sus predecesores. Ahora bien, todos mis temores eran infundados.
Una herencia en juego fue un libro la mar de adictivo, y este no se ha alejado para nada de esa línea: ha llegado el momento de descubrir por qué Avery fue elegida, y cuál es la verdad que se esconde tras cada misterio que rodea a los Hawthorne.
Para recibir al fin la herencia de miles de millones, Avery solo tiene que sobrevivir unas pocas semanas en la Casa Hawthorne a los paparazzi, las presiones financieras y el peligro que la rodea. Sin embargo, en el último momento, una visitante llama a la puerta pidiendo su ayuda, una persona cuya mera existencia podría cambiar todo: hay un último rompecabezas que resolver y Avery y los hermanos Hawthorne se verán arrastrados a disputar un peligroso juego contra un poderoso y desconocido contrincante.
Ostras, menuda locura de novela: una vez más, me ha estallado la cabeza intentando seguir todos los razonamientos de los personajes, los distintos acertijos a los que deben enfrentarse, los dramas, los secretos, las traiciones... ha sido estupendo y adictivo, y no voy a negar que he disfrutado muchísimo de esta lectura.
Además, una vez más la ambientación ha sido genial: prácticamente es como si nos encontráramos nosotros también en la mansión, como si se tratase de una escape room, y tuviéramos que lograr descubrir quién es el villano y qué quiere. Un juego peligroso pero del que no puedes despegarte en ningún momento.
A su favor, debo decir, además, que las nuevas incorporaciones, los nuevos personajes, le dan un toque genial y emocionante, y conocer más a los anteriores ha sido estupendo. Como punto negativo... la resolución del triángulo amoroso no ha sido para nada lo que esperaba.
Ahora, ese desenlace me ha *encantado*, necesito ya que salga una continuación o algo, aunque haya sido bastante cerrado.
En resumen, La jugada final ha sido un broche estupendo para la trilogía de Una herencia en juego: ha sabido mantener la emoción y el misterio, y ha logrado, una vez más, sorprenderme y dejarme sin palabras.

