HIJO DORADO
Pierce Brown
RBA Molino
Páginas: 636
Amanecer rojo #2
AVISO: PUEDE CONTENER SPOILERS DEL ANTERIOR Y FANGIRLEO MÁXIMO
Amanecer rojo me gustó bastante, pero el caso es que tampoco me moría por leer el segundo. O sea, sí, tenía planeado leerlo, y pronto, pero no con ese ansia que he sentido hacia otras trilogías o sagas. Tal vez era porque el primer libro tenía un final abierto pero en realidad tampoco dejaba tantos cabos sueltos.
Entonces Celia se lo compró, se lo leyó, y me obligó a leerlo para tener a alguien con quien comentarlo. Y oye, a libro prestado no le mires el diente, ¿no? Pues lo devoré. Maldita sea, es demasiado asdfghjkl. Aunque claro, un autor tan guapo no puede escribir patatas.
Después de haber ascendido desde las profundidades de Marte, Darrow ha pasado de rojo a dorado, y no solo eso, sino que después de ganar la competición, ahora forma parte de la élite gobernante: los marcados como Únicos. Ha conseguido engañar a todo el mundo haciéndoles creer que es uno más, tanto que hasta le cuesta reconocerse a veces... pero aún le queda mucho por delante hasta que logre destruir el sistema por dentro. ¿Cómo lograrlo? Es una respuesta sencilla: la guerra civil.
Sí, sé que podría haber sido mucho más concreta al hacer la sinopsis pero de verdad que no quiero que sepáis nada. Quiero que vayáis a ciegas con el libro, igual que he ido yo, para que cada giro os sorprenda y os deje boquiabiertos. Y de todas formas tampoco se puede resumir todo lo que ocurre en unas cuantas líneas.
Sí, al principio andaba un poco perdida con los nombres de los personajes porque aparecen muchos y no recordaba quién era quién más allá de Darrow y Mustang, pero es muy fácil situarse, así que si, como yo, leíste Amanecer rojo hace bastante tiempo, no te preocupes: no necesitas hacer una relectura para entender esta segunda parte.
No sé ni por dónde empezar, porque me da la sensación de que voy a estar todo el tiempo cantando las alabanzas pero es que es insultantemente increíble. Cuando Hijo Dorado pasa por los pasillos de una librería, los demás libros le miran con adoración, ¿vale?
Los personajes han evolucionado mucho desde Amanecer rojo, sobre todo Darrow, quien descubre mucho del mundo y de sí mismo en esta ocasión, encontramos un personaje mucho más maduro pero que al mismo tiempo está lleno de dudas sobre lo que puede pasarle a él y a los que lo rodean. Y en cuanto al resto... solamente decir que Sevro es adorable y ciertas personas no tanto.
Y no solamente los personajes, también me ha dado la sensación de que el escritor había mejorado enormemente su forma de narrar -y no es que antes lo hiciera mal precisamente-. Sobre todo tengo que reconocerle la magia que tiene para que acabamos conociendo a cada personaje a pesar de que no haya descripciones pesadas, ¡y me he aprendido todos los nombres! ¿Qué clase de brujería es esta?
Amanecer rojo me gustó mucho, no me malentendáis, porque desde el principio me pareció una historia intensa y original, pero a lo mejor el problema fue que se me hizo algo pesado. O lento. No sé. Así que me esperaba algo parecido con este, pero me he dado cuenta de que no tienen ni punto de comparación. Para que luego digan que segundas partes nunca fueron buenas.
Ha sido un no parar, y a pesar de que cuando ves su grosor piensas que te lo tienes que tomar con calma, es imposible hacerlo: está lleno de acción desde el primer momento y esa tensión no decae en ningún momento. Es una historia repleta de sangre, destrucción, traición, mentiras... incluso amor, aunque muy en segundo plano, pero no importa, porque todo lo demás es demasiado importante como para que le haga falta. No hay una parte más floja que otra, si ya empieza siendo espectacular, no hace más que mejorar y mejorar.
Entonces, llegas a las últimas cincuenta páginas y te entra el miedo, porque sabes que se avecina una catástrofe. No por nada en particular, pero lo sientes dentro de ti. Acabas de leer el punto y final y no reaccionas porque estás en shock. EN SHOCK. No tengo ni idea de cómo se va a "solucionar" todo en el tercer libro, pero me muero por leerlo ya. Lo necesito. Mucho.
En resumidas cuentas, si aún no te ha quedado claro lo que he intentado decirte a lo largo de toda esta reseña, te lo sintetizo: tienes que leerlo.

