Si no habéis visto nunca esta serie, deberíais hacerlo está totalmente recomendada. Al menos la primera temporada. Confieso que la segunda flojeó, para mi gusto, y hasta el final no se puso verdaderamente interesante. Es por eso que he tardado tanto en ver la 3º temporada, pero ya lo hice y menos mal que me decidí a seguirla. Así que id a verla y luego leer esta reseña sobre su penúltima temporada (estrenada).
No empecé esta temporada con muchas expectativas, debido al chasco que me llevé con la anterior, solo esperaba que tuviera un misterio que me enganchara lo suficiente para tragarme más de 20 capítulos.
La primera mitad de temporada está centrada en el fantástico País de Nunca Jamás, con todo lo que eso conlleva: Peter Pan, niños perdidos, barco pirata. Henry ha sido secuestrado y toda su familia corre a salvarlo. He de decir que aunque está bastante claro que Rumple no va a morir (es uno de los mejores personajes que tiene la serie, por favor, no le van a quitar) sufrí bastante cuando nos dejó esa amarga despedida con Bella. Así que sí, básicamente la empecé por él (y por Garfio).
Ya la pasada temporada se notó bastante que no tenían mucha idea de qué hacer con Henry ahora que no tenía que estar presionando a Emma para que creyera en la magia. La trama de Pan me ha gustado mucho, pero no he pensado ni un solo momento que Henry tenía más protagonismo del usual. Hablando de la familia, la cantidad de parientes que le salen a Henry voy a necesitar un árbol genealógico como esto siga así.
Esta primera parte me fue cansando poco a poco, los capítulos cayeron en la monotonía y la otra historia que contaban no me llamaba especialmente la atención. Pero la cosa cambia a partir de la segunda parte, donde no pude evitar derramar alguna que otra lágrima.
Me gustó el protagonismo que obtuvo Regina y la evolución que va teniendo el personaje respecto al principio de la serie, lo cierto es que la respeto mucho, pues yo a estas alturas ya habría matado a la mitad del pueblo (probablemente a más). Al igual que Bella que poco a poco se va metiendo en la fila de protas.
El último personaje al que quiero mencionar es a David/Príncipe Azul porque me parece que en esta temporada ha crecido su personaje y las escenas que ha compartido con Garfio son oro puro.
En definitiva, una tercera temporada bastante decente. Puede resultar aburrida al principio pero nos deja frases y escenas memorables además la forma que integra Peter Pan y más historias a la ya gran trama de la serie sigue siendo impecable.