Terminamos el año cerrando bilogía, y me hace siempre ilusión, aunque también me apene, el hecho de ir terminando historias, porque tengo la sensación de que no hago más que empezar sagas larguísimas...
Como ya comenté, ya van unos cuantos libros de Amie que leo, como Illuminae o Atados a las estrellas (aunque tal vez sí sea el primero en solitario con el que me topo) y siempre ha logrado sorprenderme, y Las islas de los dioses, el primer libro, no fue una excepción, pues me pareció la mar de original, emocionante, y una de esas novelas que va de menos a más.
Así, tenía muchas ganas de esta secuela, pero aunque ha estado bien, reconozco que esperaba un poquito más:
Selly, la hija del capitán, y Leander, el príncipe mujeriego, eran completos desconocidos cuando emprendieron el viaje, pero a las puertas de la guerra, y en la lucha por sus vidas, se enamoraron, y si bien el ritual de Lee en el templo de la isla de los dioses debía evitar el conflicto, solo salió vivo por suerte, y trayendo consigo a la diosa Barrica, convirtiéndose así en su Mensajero, con la magia de ella corriendo por sus venas, y solo Selly puede impedir que ese poder lo consuma.
Ahora bien, Barrica no fue la única diosa que regresó, y es que una antigua enemiga despertó, a su vez, a Macean, otro dios, y la guerra se acerca. Así, Selly y Leander lucharán por salvar el mundo, trazarán alianzas, y harán lo que sea necesario, pero ¿podrán sus sentimientos soportarlo?
Insisto: la trama me parece la mar de guay: despertar a los dioses dormidos, cargar con ellos y tener que enfrentarse a una guerra en ciernes, la verdad es que podría ser más trepidante, con más giros, secretos, traiciones y drama, pero... siento que toda la "magia" del mar que había en el anterior ha desaparecido por completo, y todo se enreda demasiado, haciéndonos perder de vista a los protagonistas y sus sentimientos. Mi parte favorita, siempre. Asimismo, siento que para el contexto en el que se encontraba la trama, le ha faltado acción, y CLARIDAD, y es que se hace bastante confuso.
Y, sí, bueno, sigue siendo entretenido, dan ganas de continuar leyendo y saber qué va a ocurrir, qué menos, pero no está a la altura del primero, y es una pena, porque tenía un potencial del copón.




































