Bloodline Vampires #1-3
Traducción: Ana Robla Vicario
Cubierta: Hisae Ina
¡Hola, hola!
Hoy toca reencontrarme con una autora que, hasta ahora, habido sido siempre un acierto, con su saga de retellings de mitos griegos, con Dioses de neón, y sus secuelas; historias adictivas, con su toque picante pero también una trama de esas que te obligan a seguir leyendo y leyendo.
Bueno, pues en esta ocasión, imaginé que sería similar, solo que con vampiros, y algo más picante, por lo que había leído; encima, ¡le sumamos una edición preciosa con cubierta reversible! Sin embargo... no ha sido lo que esperaba, ni de lejos.
Mina, mitad humana, mitad vampira, se ha visto obligada por su padre a entregarse al oscuro, peligroso y atractivo vampiro Malachi, volviéndose una pieza clave en su estrategia política. La reputación de Malachi lo precede: oscuros pecados y un gran poder, pero pronto Mina se da cuenta de que no es el monstruo que imaginaba, y pronto caen en una espiral de placer, poder y secretos, acompañados de otros dos amigos de lo más cercanos. Así, rodeada de tres hombres, para los que se convierte en el centro del mundo, Mina buscará la fuerza para enfrentarse a su padre y reclamar la corona que le pertenece.
Desde luego que este libro se merece un premio, y es que hacía años que no leía una historia tan mala. Verdaderamente fascinante, pero para mal, claro.
Es básicamente porno, porno y porno: escenas sexuales cada dos por tres, sin tener ningún sentido, ni un hilo conductor que lleve de una a otra; diría que hasta la tercera parte del libro no encontramos algo de trama, que recuerda un tanto a Amanecer parte I. Escenas sexuales y mucho sexuales y muy sexuales, pero ¿eróticas? diría que no, de vez en cuando con un consentimiento un tanto confuso, y muy sangrientas.
No tengo mucho más que decir más allá de que la edición es preciosa pero la historia, terrible.

