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17.8.16

Reseña: El libro de los Baltimore — Joël Dicker

EL LIBRO DE LOS BALTIMORE
JOËL DICKER



Alfaguara
Páginas: 479
Autoconclusivo




¡Hola, hola! Aquí os traigo la reseña de El Libro de los Baltimore, la última de mis lecturas.

Tras haber leído La verdad sobre el caso Harry Quebert, libro del que casi todo mi círculo hablaba, llegó a mis oídos, gracias a Lu, que el mismo autor había sacado un segundo libro, que también lo estaba petando en las librerías. Así que no pude ser menos, y gracias a ella acabó en mis manos.

El libro en sí no tiene nada que ver con su antecesor, si bien mantiene a su protagonista, Marcus Goldman, de la mano del cual podremos profundizar un poco más en su vida (a lo más telenovela de la sobremesa).

Esta vez, buscando algo de tranquilidad, el escritor se traslada a un recóndito lugar paradisiaco de Florida, donde espera encontrar la inspiración y calma necesarias para escribir un nuevo libro. Nada más lejos de la realidad, pues es allí donde, por ciertas “perrerías” (literalmente), se reencuentra con su amor del pasado. Y a partir de aquí ya es todo tope drama, porque ambos son famosos, ella cantante y él escritor, pero se quieren aún, aunque ella haya rehecho su vida… O no del todo. Pero las viejas cicatrices del pasado siguen ahí, y que acaben juntos no está tan claro... Y a través de este hilo conductor, Marcus nos cuenta parte de su infancia y adolescencia, parte de su pasado pero, sobre todo, del de sus primos y tíos, los “Goldman-de-Baltimore”, esa familia bien avenida a la que parece que la vida les ha sonreído siempre, siempre de oca en oca y tiro porque me toca. La familia perfecta, en el barrio perfecto. La oveja blanca. Pero… ¿qué ocurrió para que todo se fuera al traste? ¿Por qué empieza el libro hablándonos del ingreso en prisión de uno de sus primos? Todo esto nos es revelado lentamente a lo largo del libro.

Y cuando digo lentamente, es L-E-N-T-A-M-E-N-T-E. Porque al principio sientes que la historia no avanza, que no hace más que contarte su vida: que si forma una banda con sus primos, que si sus tíos ganan un pastizal, que si tu tía Anita es una belleza, que si vacaciones en familia … Y para eso ya tengo el Sálvame Deluxe.

Pero, como ya hizo en El caso Harry Quebert, cuando sobrepasas la mitad del libro, en esas escasas cien últimas páginas… ¡BANG! Salta la acción. Se amontonan los acontecimientos, se esclarecen las aguas turbias, todo cobra sentido, y ves que, con letra magistral, consigue que todos los cabos se anuden, sin dejar ningún fleco suelto.

Cierto es que en algunos puntos le da tal dramatismo e intriga al asunto que cuando llega al meollo resulta que no es para tanto. Pero en fin, a quién no le gusta el drama.

Aunque a mi juicio no ha sido tan bueno como el anterior libro del autor, he de decir que también la temática es diferente. El uno tira más a novela negra, este a drama melancólico…  Si bien ambos coinciden en tener desenlaces bastante buenos, de estos que te dejan un buen sabor de boca y, quizás, con ganas de más.

Por todo esto, vamos a darle a Joel Dicker esta vez tres termómetros.
by: Cafeinómano

11.8.16

Reseña: La verdad sobre el caso Harry Quebert — Joël Dicker

LA VERDAD SOBRE EL CASO HARRY QUEBERT
JOËL DICKER



Debolsillo
Páginas: 672
Autoconclusivo



AVISO: Contiene spoilers

Sé que es un libro que se publicó hace ya bastante tiempo, y lo cierto es que en su día no me llamó nada la atención. Pero nada. No porque me pareciese malo, sino simplemente porque me daba la sensación de que no era mi tipo de libro y que no lo disfrutaría a pesar de que sí me gustan los libros de misterio o policíacos. 

¿Por qué, entonces, lo leo ahora? Porque Sergio, un amigo mío al que obligo a leer mucho, se puso muy pesado diciendo que era increíble, que tenía que leerlo, y casi me tiró el libro a la cara para que me pusiera con él. Así que no me quedó más remedio. 

El verano de 1975, una jovencita desapareció en Aurora y nunca más se supo de ella. Hoy, 2008, su cuerpo ha aparecido enterrado en el jardín de Harry Quebert, quien mantenía una relación con ella y le doblaba la edad. Todo apunta a que él fue el asesino, y sin embargo, Harry no deja de afirmar que la amaba y que nunca dejó de esperarla en todo este tiempo, así que Marcus, un joven escritor, se ha propuesto llegar al fondo de la cuestión y demostrar al mundo que su mentor y amigo es inocente. 

Es un señor tochaco, la verdad, pero lo cierto es que empezó de forma muy interesante y, más o menos, las cien primeras páginas se leen bastante rápido: se presenta a los personajes, todo avanza bastante rápido y la intriga no hace más que crecer. Pero luego se estanca y empieza a dar vueltas y más vueltas a los mismos hechos, con relatos bastante parecidos acerca del mismo acontecimiento, cada uno desde un punto de vista... aparte de toda la paja que aparece, porque, lo siento, pero sí: hay mucha paja que sobra. Que sí, que seguramente está porque en una investigación policial todo puede avanzar bastante despacio cuando no hay pistas, pero es que en este caso en concreto parecía de risa: antes o después todo el mundo mentía, incluso aquellos que en principio deberían decir la verdad porque querían de verdad que se resolviese el caso; y me ha acabado pareciendo en más de una ocasión un culebrón que una novela de misterio. 

Qué dura me parezco a veces, y sí, tiene puntos fuertes porque lo interesante de estos libros es que le vayan mostrando al lector todo lo que ocurre y que él vaya sacando sus propias conclusiones, y aparece cada conversación palabra por palabra, claro, tal vez por eso se me ha hecho tan lento, lento, lento. Además de que no entiendo por qué dejan participar (y casi dirigir) a un civil en una investigación, ni tampoco que nadie se diera cuenta de todo lo que pasaba en un pueblecito que más bien parecía el Paraíso del Mal, señor, todo manzanas podridas. Creo que no hay un personaje en todo el libro que me haya caído bien, y mucho menos Marcus, el protagonista, que es un metepatas y un prepotente. Ay. 

A pesar de que se hiciera tan pesado, más o menos a cien páginas de llegar al final, se vuelve a poner interesante y lo cierto es que se cierra de una forma muy sorprendente (aunque como ya había sospechado de todo el mundo pues tampoco tanto), por lo que recobré bastante la emoción de leerlo y me alegré mucho de que todo quedase cerrado y bien cerrado. 

En resumen, la verdad es que aunque me gustan este tipo de libros policíacos, este en concreto se me ha hecho demasiado pesado de leer por culpa de las repeticiones y esos intentos por despistar al lector, pero de todas formas ya digo que el comienzo y el final merecen bastante la pena así que... ha sido una lectura algo agridulce. Juzgad vosotros mismos ;)
2'5