Mostrando entradas con la etiqueta El dragón y el unicornio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El dragón y el unicornio. Mostrar todas las entradas

29.9.20

Reseña: La venganza del Unicornio — Iria G. Parente y Selene M. Pascual


LA VENGANZA DEL UNICORNIO
IRIA G. PARENTE Y SELENE M. PASCUAL
 
 
Nocturna
Páginas: 574
El Dragón y el Unicornio #2



AVISO: SPOILERS DEL ANTERIOR

Y, con esta novela, otra historia llega a su fin. Me da la sensación de que este año estoy finiquitando varias bilogías, trilogías, sagas... y, si bien siempre me hace ilusión, no puedo evitar sentir también algo de tristeza por que algo con lo que tanto he disfrutado haya llegado a su fin. 

El año pasado disfruté muchísimo de El orgullo del Dragón, la primera parte de esta bilogía, porque Iria y Selene siempre me dejan maravillada, y porque contaba con una ambientación steampunk la mar de atractiva, y una historia llena de giros, acción, y personajes a los que todos queríamos adoptar. 
 
Pero, claro, tuvo que terminar a las puertas de la guerra entre ambas potencias, Gineyka y Viria, la tierra de las mujeres, y la de los hombres. Avisándonos de que el drama se venía bien potente. 

Utilizando como excusa el supuesto asesinato de uno de los suyos, Viria declara la guerra a Gineyka, dispuesto a conquistarla; sin embargo, se encuentra un ejército preparado, también dispuesto a vengarse, y el conflicto arrasa ambos mundos. En Gineyka, se encuentran Via y Neith, soldados contra su voluntad, e Irati, que lucha por la memoria de su amiga; por su parte, Saroi necesita huir de la mansión vicepresidencial... y de la vida que se ha visto obligado a vivir. En Viria, por su parte, Arabella desea escapar del convento en el que ha sido encerrada... al igual que Aurora, que se enfrenta cada día a la Muerte, quien ronda a todos los habitantes de ambos países, y se prepara para todo el trabajo que se le viene encima. 

Lo primero que he de decir: que aparezca la Muerte como personaje me ha parecido absolutamente brutal y brillante, o sea, es turbio y oscuro, sí, pero *wow*.

En cuanto al resto... ¡vaya! Es cierto que si tengo que elegir entre mis favoritos de los libros de Seliria, seguramente no escogería esta bilogía, pero eso no quita para que sea igualmente fascinante, con unos personajes geniales y un drama súper tocho; encima, en esta ocasión, me ha flipado cómo estaban perfilados ambos países, tan opuestos, uno con la supremacía de la mujer, y el otro, del hombre, ambos gobiernos diferentes pero igualmente autoritarios e intolerantes, y aunque no me suele gustar demasiado cuando encuentro política en las novelas, en esta me ha parecido sumamente interesante. 

Es cierto que, al tratarse de una guerra, esperaba encontrar mucha más acción, y lo cierto es que más allá de algunos capítulos sueltos, no vamos a hallar demasiada, sino que la trama se centra más en las historias de los personajes, a lo que tienen que enfrentarse en cada uno de los países, cómo les afecta el régimen, y cómo se enfrentan (o no) a él. De todas formas, resulta de lo más emocionante ver cómo evolucionan, aprenden, y se descubren a sí mismos, cómo se ponen en riesgo, sufren... 

Si tengo que compararla con El orgullo del dragón, creo que diría que esta segunda parte es incluso más intensa, con más drama y partes más impactantes, y eso por no hablar de todo el sufrimiento que transmite, la lucha por sobrevivir, por salvar a los seres queridos, y, claro, ¡la revolución! Ojito con los últimos capítulos, porque son canelita en rama, y se me ponía la piel de gallina. 

En definitiva, La venganza del Unicornio ha sido una segunda parte que ha sabido cerrar magníficamente esta historia: emocionante, adictivo, conmovedor e intenso, con unos personajes que se llevan un pedazo de ti, y una situación política que te atrapa por completo.

4.5.19

Reseña: El orgullo del dragón — Iria G. Parente y Selene M. Pascual

EL ORGULLO DEL DRAGÓN
IRIA G. PARENTE y SELENE M. PASCUAL



Nocturna
Páginas: 562
El dragón y el unicornio #1



Bueno, el hype que se monta siempre con las novelas de Iria y Selene no es para nada normal, pero a estas alturas, una no puede sorprenderse: como ya sabéis, me flipan sus historias, y no voy a negar que yo misma me pongo bastante intensiva en el momento en el que me entero de que pronto tendremos otro libro más suyo para fangirlear. 

Todas sus novelas han sido flipantes, pero esta en concreto, desde que empezaron a adelantar información al respecto, ya prometía ser impresionante simplemente por el pedazo de worldbuilding que habían montado: Gineyka, la tierra de las mujeres, y Viria, la de los hombres. 

Dos naciones que no podrían ser más diferentes, pero en ambas encontramos individuos que se sienten incomprendidos o que luchan a contracorriente: en Viria, los hermanos Lavalle, Neith Sinagra y Arabella Medici, luchan por sus secretos, por sobrevivir, por su independencia. Y, en Gineyka, donde los hombres tienen suerte si consiguen ser adoptados, Saroi Burgoa, su hermana Irati, y Ender Haizea, se preparan para todo lo que el futuro les depara. Ninguno está a gusto con lo que los rodea, y por eso harán lo imposible para cambiarlo. 

Madre mía, ¡madre mía! De verdad que en esta ocasión se han superado a la hora de dibujar las sociedades y sus respectivas costumbres y tradiciones, han pensado hasta el más mínimo detalle para que todo encaje de forma magistral y nos deje a nosotros con la boca abierta y flipando, básicamente. 

Ahora bien, también es cierto que, acostumbrada a sus otras historias, me ha sorprendido que con El orgullo del dragón me haya costado tanto sumergirme en la historia; a pesar de que no me estaba disgustando lo que leía, se me hacía algo lenta, y durante las primeras 100-150 páginas no conseguía engancharme del todo, ni conseguía imaginar hacia adónde se estaba dirigiendo la historia: ya se nos habían presentado los personajes y sus situaciones, pero no pasaba nada demasiado impactante. Y, entonces, ¡bam!

A partir del momento en el que se desencadena toda la acción, no se puede ni respirar: los sentimientos te abruman, giros argumentales aguardan tras cada vuelta de página y casi que te da miedo haberle cogido cariño a algún personaje porque todo tiene pinta de que va a terminar como el rosario de la aurora. Claro, tarde, porque ¿cómo no querer ya a los Lavalle, a Neith, a Saroi? Ya son parte de nosotros, y eso ya no se puede deshacer. 

Además, como siempre, Iria y Selene tratan temas importantísimos y a la orden del día, como la LGTBfobia, el patriarcado, el machismo, la diferencia de clases, el racismo... todo perfectamente hilado, y presentado de una forma que, a la vez que visibiliza, pretende hacernos a reflexionar.

Y, madre mía, menudo final, me he quedado con la boca abierta y en la miseria más profunda. 

En definitiva, aunque me ha costado un poco arrancar con esta novela, El orgullo del dragón ha sido una historia perfectamente creada, con un universo alucinante y unos personajes que te dejan sin aliento.