A DOS CENTÍMETROS DE TI
Elizabeth Eulberg
Editorial: Alfaguara
Páginas: 301
Autoconclusivo
Hace tanto tiempo que quería leer este libro... que casi se me había olvidado hasta que Laury -que me quiere mucho- me lo cogió en un viaje suyo a la biblioteca. Jo, qué emoción todo. Y es que me gusta mucho la autora, pero sobre todo ¡es una portada tan sencilla y preciosa! Me encanta mucho, qué le vamos a hacer. Y bueno, como hoy no tenía nada que hacer porque mis amigos no han acabado aún los exámenes pues me puse a leerlo y... lo acabé. Del tirón. ¿Cuánto me puede haber durado? ¿Cuatro horas? Como mucho. Y si soy sincera, antes de empezarlo la verdad es que no tenía pensado hablar de él en el blog, porque ya tengo muchas reseñas preparadas pero después de terminarlo... tenía que recomendároslo.
Aunque todo el mundo diga que los chicos y las chicas no pueden ser realmente amigos sin que medie algún otro sentimiento por ahí -ejem, amor-, Macallan y Levi no están para nada de acuerdo. Son los mejores amigos desde que él llegó nuevo al colegio y se dieron cuenta de que a ambos les encantaba la misma serie que nadie conocía. Son como de la familia. Pero claro, todos piensan que en realidad están juntos y entonces empiezan a hacerse preguntas pero... eso solo complicaría las cosas entre ellos. Y lo último que quieren es perder al otro.
Jo, ya sé que es un libro previsible porque obviamente todos sabemos antes de empezarlo que aunque obviamente puedes tener un mejor amigo chico sin que pase nada más, en este libro sí pasará. Aunque claro, no sabes ni cuándo, ni cómo. Y eso es lo maravilloso del libro. Bueno, eso y la cantidad de frases súper preciosas que aparecen prácticamente en cada página.
Me ha parecido muy tierno desde el principio y no ha habido absolutamente nada del libro que no me haya encantado. Es que nada, y agh, me doy un poco de asco a mí misma por verlo tan precioso todo pero de verdad... Es amor, sí. Pero no es para nada empalagoso, es simplemente... no sé, sonreír todo el tiempo.
Macallan me ha encantado, porque es increíble, auténtica y muy fuerte, aunque en alguna ocasión le habría pegado un empujón para que se diese cuenta de una vez por todas de qué es lo que quería, y Levi... bueno, simplemente me ha parecido muy adorable, aunque como ella, en algunos momentos se merezca un pescozón. Pero me encantaría tenerlos como amigos a ambos, con su humor sarcástico y sus chistes malos. Y... no sé por qué, porque la verdad es que no aparece mucho, pero cada vez que aparece Adam, el tío de Macallan, sentía una ternura inmensa.
Vale, esto no mucho que ver pero quería comentarlo: los capítulos van alternándose, uno lo cuenta Macallan y en el siguiente el narrador será Levi... bueno, pues resulta que la tipografía va cambiando y no me he dado cuenta hasta casi el final. Ya. Es muy triste pero... al menos me alegro de haber llegado a verlo. Más que nada os lo aviso para cuando lo leáis vosotros y que no os pase como a mí, que cuando hablan por correo electrónico me perdía porque no me daba cuenta de que no era la misma letra.
Elizabeth escribe de una forma maravillosa, no es como si leyeses, es como si te estuviese contando la historia al oído. De ella he leído también Del material del que están hechos los sueños y El club de los corazones solitarios, y aunque claramente me gustaron mucho, afirmo sin ninguna duda que este es el mejor de ellos. Si no le habéis dado una oportunidad aún, no sé a qué estáis esperando.
En resumen, que quería leerlo simplemente porque me gustaba la portada y porque quería entretenerme un ratito y he encontrado una historia que me ha hecho muy feliz, así que claro que os la recomiendo. Y mucho.
Aunque todo el mundo diga que los chicos y las chicas no pueden ser realmente amigos sin que medie algún otro sentimiento por ahí -ejem, amor-, Macallan y Levi no están para nada de acuerdo. Son los mejores amigos desde que él llegó nuevo al colegio y se dieron cuenta de que a ambos les encantaba la misma serie que nadie conocía. Son como de la familia. Pero claro, todos piensan que en realidad están juntos y entonces empiezan a hacerse preguntas pero... eso solo complicaría las cosas entre ellos. Y lo último que quieren es perder al otro.
Jo, ya sé que es un libro previsible porque obviamente todos sabemos antes de empezarlo que aunque obviamente puedes tener un mejor amigo chico sin que pase nada más, en este libro sí pasará. Aunque claro, no sabes ni cuándo, ni cómo. Y eso es lo maravilloso del libro. Bueno, eso y la cantidad de frases súper preciosas que aparecen prácticamente en cada página.
Me ha parecido muy tierno desde el principio y no ha habido absolutamente nada del libro que no me haya encantado. Es que nada, y agh, me doy un poco de asco a mí misma por verlo tan precioso todo pero de verdad... Es amor, sí. Pero no es para nada empalagoso, es simplemente... no sé, sonreír todo el tiempo.
Macallan me ha encantado, porque es increíble, auténtica y muy fuerte, aunque en alguna ocasión le habría pegado un empujón para que se diese cuenta de una vez por todas de qué es lo que quería, y Levi... bueno, simplemente me ha parecido muy adorable, aunque como ella, en algunos momentos se merezca un pescozón. Pero me encantaría tenerlos como amigos a ambos, con su humor sarcástico y sus chistes malos. Y... no sé por qué, porque la verdad es que no aparece mucho, pero cada vez que aparece Adam, el tío de Macallan, sentía una ternura inmensa.
Vale, esto no mucho que ver pero quería comentarlo: los capítulos van alternándose, uno lo cuenta Macallan y en el siguiente el narrador será Levi... bueno, pues resulta que la tipografía va cambiando y no me he dado cuenta hasta casi el final. Ya. Es muy triste pero... al menos me alegro de haber llegado a verlo. Más que nada os lo aviso para cuando lo leáis vosotros y que no os pase como a mí, que cuando hablan por correo electrónico me perdía porque no me daba cuenta de que no era la misma letra.
Elizabeth escribe de una forma maravillosa, no es como si leyeses, es como si te estuviese contando la historia al oído. De ella he leído también Del material del que están hechos los sueños y El club de los corazones solitarios, y aunque claramente me gustaron mucho, afirmo sin ninguna duda que este es el mejor de ellos. Si no le habéis dado una oportunidad aún, no sé a qué estáis esperando.
En resumen, que quería leerlo simplemente porque me gustaba la portada y porque quería entretenerme un ratito y he encontrado una historia que me ha hecho muy feliz, así que claro que os la recomiendo. Y mucho.
