UNA LUZ INCIERTA
Alexandra Bracken
RBA Molino
Páginas: 528
Mentes Poderosas #3
ATENCIÓN: PUEDE CONTENER SPOILERS DE LOS ANTERIORES Y FANGIRLEO PROFUNDO
No tenéis ni idea del ansia que sentía por tener y leer al fin este libro. ¿Cuánto puede haber pasado desde que leí el primero? ¿Dos años? ¿Tres? No tengo ni idea pero el caso es que desde que leí Mentes Poderosas necesitaba saber ya el desenlace. Si iba a ser una trilogía que iba a acabar robándome el corazón o si por el contrario, me iba a ocurrir lo mismo que con Divergente, que empezó genial pero luego fue decayendo.
El caso es que un día fuimos a la librería y ¡ahí estaba! No pude hacer otra cosa que no fuera lanzarme a por él como una loca y devorarlo. Y es un honor para mí deciros que Alexandra Bracken no decepciona señoras y señores. ¡No lo hace! Aplausos y más aplausos.
Después del tremendo final de Nunca olvidan en el que todo se derrumba y todos sufrimos esa gran pérdida, Ruby y los chicos tendrán que viajar al norte a un lugar seguro. Tienen que agruparse y preparase. Protegerse o luchar. Y si se deciden por esto último, su única arma podría no ser suficiente: la prueba de que el gobierno está ocultando la verdadera causa de la ENIAA -la enfermedad que ha matado a gran parte de los niños y ha transformado a los otros-. Sin embargo, las peleas y los secretos que hay entre ellos, podrían acabar con las pocas posibilidades que tienen de salvar a los miles de niños Psi que siguen encerrados en los campos. ¿Serán capaces un puñado de jóvenes de vencer a todo un gobierno?
Después de un rato pensándolo, me he dado cuenta de que he quedado tan fascinada con este libro que no sé ni por dónde empezar.
Supongo que por el principio está bien: me costó meterme en la historia, y eso que estaba como loca por introducirme de nuevo en las aventuras de Ruby, Liam y demás... pero sí, me resultó algo difícil. Y eso que desde el principio ya empieza la acción. Aunque después de unas cuantas páginas ya te has metido de lleno en la trama.
Tal vez os hayáis asustado un poco si lo habéis visto en físico, y es que es un señor tochaco, y lo cierto es que no puedo decir que no sobre alguna página, pues hay momentos en los que parece que el desarrollo es bastante lento. Pero al mismo tiempo... ¡es el desenlace de la trilogía! No lo habría querido más corto, demasiado trauma tengo ahora al saber que no va a haber más. Merece la pena que tenga tantas páginas.
Los personajes, que ya nos habían sorprendido en las anteriores entregas por su profundidad y por todo lo que ocultan en su interior, en este volumen dan su do de pecho: más de una vez nos quedaremos con la boca abierta por cómo se enfrentan a las situaciones y lo que son capaces de hacer por sobrevivir y salvar a los demás. Y no hablemos ya de las relaciones entre ellos, que madre mía... anonadada me he quedado con un par.
Pero lo que nos interesa a todos es saber si aparece Liam -porque en el segundo prácticamente no aparece y anda que no nos dolió- y sí, señoras y señores, hay Liam para dar y tomar, sobredosis de Liam. Y además tiene un papel muy importante, como no podía ser de otra manera. Y Chubs, y Vida, ¡y Zu! Son todos magníficos...
Una luz incierta tiene de todo, si en un momento dado estás pensando:"Vale, está habiendo mucha acción, pero me apetece que salga..." pues ¡sale! Acción, romance, drama, más drama, esperanza... ¡LIAM! Lo que necesitas, lo tienes.
Y, por supuesto, encontramos las respuestas que necesitábamos acerca del porqué de la enfermedad, la causa, la cura... todo. Todo lo que podríais haber esperado que ocurriese en este libro, ocurre.
En cuanto al desenlace, sí, puede que no haya sido un final tan épico como podría haber esperado, pero eso no impide que haya acabado convirtiéndose en uno de mis finales de trilogía preferidos.
Me da mucha pena que haya terminado esta increíble trilogía distópica porque ahora no sé qué voy a hacer... supongo que esperar a que la autora nos haga felices con más libros. Mientras tanto, aprovechad para darle una oportunidad a esta trilogía u os arrepentiréis.
Después del tremendo final de Nunca olvidan en el que todo se derrumba y todos sufrimos esa gran pérdida, Ruby y los chicos tendrán que viajar al norte a un lugar seguro. Tienen que agruparse y preparase. Protegerse o luchar. Y si se deciden por esto último, su única arma podría no ser suficiente: la prueba de que el gobierno está ocultando la verdadera causa de la ENIAA -la enfermedad que ha matado a gran parte de los niños y ha transformado a los otros-. Sin embargo, las peleas y los secretos que hay entre ellos, podrían acabar con las pocas posibilidades que tienen de salvar a los miles de niños Psi que siguen encerrados en los campos. ¿Serán capaces un puñado de jóvenes de vencer a todo un gobierno?
Después de un rato pensándolo, me he dado cuenta de que he quedado tan fascinada con este libro que no sé ni por dónde empezar.
Supongo que por el principio está bien: me costó meterme en la historia, y eso que estaba como loca por introducirme de nuevo en las aventuras de Ruby, Liam y demás... pero sí, me resultó algo difícil. Y eso que desde el principio ya empieza la acción. Aunque después de unas cuantas páginas ya te has metido de lleno en la trama.
Tal vez os hayáis asustado un poco si lo habéis visto en físico, y es que es un señor tochaco, y lo cierto es que no puedo decir que no sobre alguna página, pues hay momentos en los que parece que el desarrollo es bastante lento. Pero al mismo tiempo... ¡es el desenlace de la trilogía! No lo habría querido más corto, demasiado trauma tengo ahora al saber que no va a haber más. Merece la pena que tenga tantas páginas.
Los personajes, que ya nos habían sorprendido en las anteriores entregas por su profundidad y por todo lo que ocultan en su interior, en este volumen dan su do de pecho: más de una vez nos quedaremos con la boca abierta por cómo se enfrentan a las situaciones y lo que son capaces de hacer por sobrevivir y salvar a los demás. Y no hablemos ya de las relaciones entre ellos, que madre mía... anonadada me he quedado con un par.
Pero lo que nos interesa a todos es saber si aparece Liam -porque en el segundo prácticamente no aparece y anda que no nos dolió- y sí, señoras y señores, hay Liam para dar y tomar, sobredosis de Liam. Y además tiene un papel muy importante, como no podía ser de otra manera. Y Chubs, y Vida, ¡y Zu! Son todos magníficos...
Una luz incierta tiene de todo, si en un momento dado estás pensando:"Vale, está habiendo mucha acción, pero me apetece que salga..." pues ¡sale! Acción, romance, drama, más drama, esperanza... ¡LIAM! Lo que necesitas, lo tienes.
Y, por supuesto, encontramos las respuestas que necesitábamos acerca del porqué de la enfermedad, la causa, la cura... todo. Todo lo que podríais haber esperado que ocurriese en este libro, ocurre.
En cuanto al desenlace, sí, puede que no haya sido un final tan épico como podría haber esperado, pero eso no impide que haya acabado convirtiéndose en uno de mis finales de trilogía preferidos.
Me da mucha pena que haya terminado esta increíble trilogía distópica porque ahora no sé qué voy a hacer... supongo que esperar a que la autora nos haga felices con más libros. Mientras tanto, aprovechad para darle una oportunidad a esta trilogía u os arrepentiréis.
