(Autoconclusivo) Ediciones Kiwi
Gloria Losada
Jolines, desde el primer momento en que vi la portada supe que tenía que leerlo. Además, por si no os habéis dado cuenta todavía, tanto Laury como yo tenemos una fijación enfermiza con París, así que obviamente, tenía que hacerme con este libro. Y he de decir que cuando lo conseguí tuve un momento de loco fangirleo. Sí, no tenía ni idea de qué iba. Pero a ver... es París, por favor. Seguro que había amor. Y no me equivoqué.
Desde el principio, a Daniela no le va nada mal en eso de encontrar pareja. Ahora, el problema viene cuando tiene que hacer que se queden con ella, porque parece que ninguno le dura nada. Desde el momento en que Carlos, el hijo de unos amigos de sus padres -quien se convertirá en su gran amor-, aparece en su vida, sus relaciones amorosas irán cuesta abajo, pues no conseguirá superar que él la dejara tirada por su carrera musical, y aunque en muchos momentos parece que por fin logrará ser feliz, él siempre aparece de nuevo tocando las pelotas.
Y ya os he dicho que desde que lo vi tuve ganas de leerlo, pero seguramente por eso, y por esperar demasiado de una portada, una sinopsis y un título, me ha decepcionado un poco, más que nada por el hecho de que no deja de ser la historia de una sucesión de novios que ha tenido Daniela y con los que, ya sea por su culpa o por la de otros, ha acabado siempre mal, que no deja de ser muy realista porque en la vida estas cosas pasan, sí, pero se me ha hecho un poco repetitivo. Y ya hay que tener mala suerte para que te vaya mal con todos...
Sí, es una historia de amor, pero es una historia de amor triste. Y también algo que me ha cansado es que le diera tantas vueltas a la misma historia con Carlos, que podría haber salido bien, pero no, y en lugar de aprender de Carlos un error, Daniela deja que toda su vida esté marcada por ese idiota.
Sin embargo, como no todo puede ser malo, a pesar de que los hombres no la duran, sí notamos cómo ella va evolucionando a medida que pasa el tiempo y se va dando cuenta de que tiene que buscar su propia felicidad y tomar decisiones por sí misma y no por lo que piensen los demás o le digan qué es lo mejor para ella. ¿Y esto a qué viene? Viene a que me estaban poniendo negra -a mí y a ella- todo el rato su madre y su hermana diciéndole lo que tiene que hacer, que si tiene que volver con Carlos porque tal... pero a ver ¡tú tienes una vida! ¡Deja a Daniela que haga lo que la convenga, que ya es mayorcita! Pues eso, que me he frustrado mucho en algunos momentos. Volviendo al tema, que me encanta cómo va evolucionando la protagonista pasando de ser indecisa y frágil a una mujer completamente independiente harta de tantas decepciones.
En cuanto a ellos, todos los chicos con los que está, llegamos a conocerlos muy bien, pero al que más es Carlos, quien pasó de encantarme en un principio a resultarme un sinvergüenza que nunca piensa en nadie que no sea él mismo, porque sí, está todo el tiempo "yo te quiero, pero no estoy seguro de que tú estés segura de que estoy seguro de que te quiero". WHAT?! A ese le daba yo en la cabeza con la ocarina que tanto menciona al principio. Así que más que evolucionar como Daniela, involuciona.
En cambio Pierre, quien en un principio no me convencía mucho, así como a Daniela tampoco, ya sea por la edad o porque no se sabe mucho de él, ha terminado encandilándome al igual que a ella, pues él sí es el amor de su vida.
En cuanto al final, ha sido una mezcla de felicidad y alivio, porque me ha gustado mucho cómo ha terminado. No puedo decir por qué porque obviamente os fastidiaría la historia, pero a mi modo de ver es exactamente como tenía que terminar.
Además, me ha emocionado que una parte de la historia se desarrollase en París, aunque me habría gustado aún más si la ciudad hubiese cobrado algo más de protagonismo.
En conclusión, que aunque no era lo que esperaba y yo habría cambiado algunas cosas, pasé un muy buen rato leyéndolo y disfruté mucho de unos personajes tan bien desarrollados más allá de que me cayesen bien o mal.

