UN CORAZÓN DE PIEDRA
Kat Spears
Editorial: Puck
Páginas: 313
Autoconclusivo
Parece que es la época de los libros autoconclusivos, pero sí, necesitaba un cierto respiro de tanta saga inacabable, así que en cuanto vi este, que además tiene esa portada tan bonita, y que prometía ser una historia de amor bien preciosa, pues tuve muchas ganas de echarle el guante. Qué le vamos a hacer, sabéis que las historias de amor son mi punto débil, y encima cuando leí lo que pone en la parte de abajo: "CHICO CONOCE CHICA, CHICO ENAMORA CHICA... PARA ENTREGÁRSELA A OTRO" pues no pude resistirme.
Si necesitas cualquier cosa, Jesse Alderman puede conseguírtela: un carnet falso, un trabajo con sobresaliente, bebida... hasta una cita con la chica que te gusta. Jesse puede conseguir lo que sea, a pesar de que en realidad no tenga verdaderos amigos, porque en realidad, ¿quién los necesita? Él ya puede tener lo que quiera. Y si eso implica no tener que sentir nada, mucho mejor.
Claro que todo cambia cuando Ken le contrata para que le consiga una cita con Bridget, la chica más agradable, encantadora, preciosa... que con solo una sonrisa consigue desbaratar todas sus ideas y desestabilizar todo su mundo.
Tal vez os parezca una tontería que diga esto, pero echaba de menos un libro en el que el protagonista fuera un chico. Vale que tal vez no puedo llegar a ponerme del todo en su lugar pero es que últimamente todos los libros que leo tienen como protagonista a un personaje femenino. O como mucho está narrado por uno de cada sexo. Y ha sido un buen cambio.
También quiero que sepáis que, a pesar de que lo que el título o la portada puedan insinuar, no es una historia de amor. Me explico: hay amor, claro, pero no creo que eso sea lo importante, sino ¿la evolución de uno mismo? El autodescubrimiento, tal vez podríamos llamarlo. Y la amistad, a pesar de que Jesse "no tenga amigos".
Y sinceramente, ha sido un gran descubrimiento para mí. Adoro las historias de amor (#Libros-Lucía) como nadie, pero a todos nos viene bien de vez en cuando un cambio que nos ponga en perspectiva y creo que eso es lo que es esta novela: un cambio, algo diferente. Refrescante. Parece que esté hablando de una colonia o una bebida pero es que es la verdad. No es para nada parecida a lo demás que he leído.
Sobre todo tengo que destacar que toda la historia está marcada por la ironía y el sarcasmo del protagonista hacia todo y hacia todos, lo que en más de una ocasión crea situaciones la mar de divertidas, como las citas con el señor Dunkelman -premio al mejor personaje-. Y sí, por qué no, también el autoengaño. Y aunque pueda parecer algo superficial por el hecho de que él solo se mueve por dinero, me ha parecido una historia muy, pero que muy profunda que toca muchos palos.
Jesse, o Sway, como todos se empeñan en llamarle, me ha parecido una persona sumamente inteligente, pero a la vez manipuladora. Y el caso es que me ha hecho sentirme muy confusa con respecto a lo que sentía hacia él. No me parece que sea una mala persona por todas las cosas... medianamente o completamente malas que hace, pero tampoco me parece que sea bueno. Simplemente le da igual todo y no le importa el medio sin con ello consigue el fin. ¿Tiene motivos para ser así? Podríamos decir que sí, aunque no lo encuentro tampoco como una justificación, menos mal que la evolución que se produce en él a lo largo del libro le salva de la hoguera.
Y más allá de que me haya caído bien o mal... tengo que felicitar a la escritora por el personaje tan real y complejo que ha creado, bueno, y no solamente por él, sino por todos los que aparecen. Tal vez con Bridget se le haya ido un poco la mano de tan perfecta como es pero se perdona.
Un corazón de piedra es un libro cuya historia te atrapa, que sin ser una historia del otro mundo, consigue ser original ya no por el tema, sino por la forma de tratarlo, y que consigue meterse dentro de ti sin que te des ni cuenta.
Si necesitas cualquier cosa, Jesse Alderman puede conseguírtela: un carnet falso, un trabajo con sobresaliente, bebida... hasta una cita con la chica que te gusta. Jesse puede conseguir lo que sea, a pesar de que en realidad no tenga verdaderos amigos, porque en realidad, ¿quién los necesita? Él ya puede tener lo que quiera. Y si eso implica no tener que sentir nada, mucho mejor.
Claro que todo cambia cuando Ken le contrata para que le consiga una cita con Bridget, la chica más agradable, encantadora, preciosa... que con solo una sonrisa consigue desbaratar todas sus ideas y desestabilizar todo su mundo.
Tal vez os parezca una tontería que diga esto, pero echaba de menos un libro en el que el protagonista fuera un chico. Vale que tal vez no puedo llegar a ponerme del todo en su lugar pero es que últimamente todos los libros que leo tienen como protagonista a un personaje femenino. O como mucho está narrado por uno de cada sexo. Y ha sido un buen cambio.
También quiero que sepáis que, a pesar de que lo que el título o la portada puedan insinuar, no es una historia de amor. Me explico: hay amor, claro, pero no creo que eso sea lo importante, sino ¿la evolución de uno mismo? El autodescubrimiento, tal vez podríamos llamarlo. Y la amistad, a pesar de que Jesse "no tenga amigos".
Y sinceramente, ha sido un gran descubrimiento para mí. Adoro las historias de amor (#Libros-Lucía) como nadie, pero a todos nos viene bien de vez en cuando un cambio que nos ponga en perspectiva y creo que eso es lo que es esta novela: un cambio, algo diferente. Refrescante. Parece que esté hablando de una colonia o una bebida pero es que es la verdad. No es para nada parecida a lo demás que he leído.
Sobre todo tengo que destacar que toda la historia está marcada por la ironía y el sarcasmo del protagonista hacia todo y hacia todos, lo que en más de una ocasión crea situaciones la mar de divertidas, como las citas con el señor Dunkelman -premio al mejor personaje-. Y sí, por qué no, también el autoengaño. Y aunque pueda parecer algo superficial por el hecho de que él solo se mueve por dinero, me ha parecido una historia muy, pero que muy profunda que toca muchos palos.
Jesse, o Sway, como todos se empeñan en llamarle, me ha parecido una persona sumamente inteligente, pero a la vez manipuladora. Y el caso es que me ha hecho sentirme muy confusa con respecto a lo que sentía hacia él. No me parece que sea una mala persona por todas las cosas... medianamente o completamente malas que hace, pero tampoco me parece que sea bueno. Simplemente le da igual todo y no le importa el medio sin con ello consigue el fin. ¿Tiene motivos para ser así? Podríamos decir que sí, aunque no lo encuentro tampoco como una justificación, menos mal que la evolución que se produce en él a lo largo del libro le salva de la hoguera.
Y más allá de que me haya caído bien o mal... tengo que felicitar a la escritora por el personaje tan real y complejo que ha creado, bueno, y no solamente por él, sino por todos los que aparecen. Tal vez con Bridget se le haya ido un poco la mano de tan perfecta como es pero se perdona.
Un corazón de piedra es un libro cuya historia te atrapa, que sin ser una historia del otro mundo, consigue ser original ya no por el tema, sino por la forma de tratarlo, y que consigue meterse dentro de ti sin que te des ni cuenta.
En colaboración con Puck♥




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